Queridísimo primo:
Me he quedado sin palabras.
Qué pena, qué grandísima pena. Pero sé que has encontrado tu paz. Vivías
absolutamente atormentado (tu madre bien me lo contó), pero las últimas veces
te encontré muy contento y animado. Llegamos
incluso a ser colegas de
profesión.
Te conocí muy pequeño. Eras
absolutamente perfeccionista en todo. Muy divertido. Unos ojos (heredados de tu
madre) que iluminaban y una sonrisa que producía felicidad. Me acogisteis en
vuestra casa como una más, cuando más os necesité y pasasteis a ser mis tíos y
mis primos in aeternum
Desde fuera hay decisiones
que no se pueden entender. Simplemente las respetamos. Tú eres tú solo. No
dejas mujer. No dejas hijos. Pero sí dejas una colección de primos
que nunca te olvidaremos. Y a tus padres rotos por el dolor, pero en cierta
manera reconfortados porque saben que has dejado de sufrir.
Te quiero.
Javi, sit tibi terra
levis.
domingo, 17 de junio de 2012
sábado, 16 de junio de 2012
A Santi
Formas parte de ese grupo de alumnos que siempre me
han hecho gracia: en clase los famosos crecepelos, bombillas
y demás. Con un pronto brutal (supongo que heredado…), pero con un corazón
gigante.
Y ya te has hecho mayor. Te conocí con tres años. Eras un niño muy
alto y guapetón. Ahora te has convertido en un hombre y no puedo más que
desearte mucha suerte en la vida.
En tu casa y en el colegio te han / hemos enseñado
a vivir. Ahora volarás solo. No te olvides de todo lo que tus padres y el
colegio te han inculcado.
Disfruta de Santiago. Vive intensamente tu vida
universitaria. Son unos años únicos en la vida. No te pierdas nada del mundo cultural que rodea la universidad: teatro, ciclos de cine, conferencias, conciertos...
Carpe diem!
sábado, 9 de junio de 2012
A Paula (S.T.T.L.)
Hace unos días que nos dejaste. Me entristeció mucho la noticia. No me lo puedo quitar de la cabeza.
Como
alumna perteneces al primer grupo al que di clase. Allí enseguida
conecté contigo. Me parecías muy delicada y frágil. Eras adorable.
Educada. Buena. Con un corazón gigante.
Con el paso de los años
nuestros caminos se fueron cruzando: en la tienda de fotografía, las dos
estuvimos embarazadas a la vez, festivales de Navidad en el cole,...
Siempre bella, incluso en tus momentos más bajos.
Lloré al ver tu facebook. Cuánto amor hay escrito en tu muro.
Carlota y Julia siempre tendrán un ángel que velará por ellas.
Paula, sit tibi terra levis.
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