jueves, 19 de abril de 2012

Un euro de queso

Ayer por la tarde fui a un supermercado en el que no suelo comprar. Yo iba un poco despistada por unos pasillos desconocidos y rodeada de gente a la que no no había visto en mi vida. La sensación era como la de encontrarte en otra ciudad.
Cogí el número de la charcutería. No había mucha gente. La señora que estaba delante de mí pidió "un euro de queso y un euro de jamón cocido"... Me quedé perpleja. La charcutera no se sorprendió: marcó el precio en la báscula y fue cortando lonchas. Se pasó de cantidad y llegó a 1,35 €. Discretamente le dijo: "Me pasé, ¿le quito?" y la señora respondió que sí. Luego le cortó un euro de jamón cocido. No me lo he podido quitar de la cabeza. Alguna vez compré embutido por lonchas, sobre todo cuando eran mis hijos pequeños y les compraba todos los días jamón cocido para la merienda (dos lonchas o así). Esta mujer no tenía más, yo sí tenía, yo podía elegir lo que quería, ella no...

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