Terminó. Por fin. En realidad no terminó nada. Estoy pensando que esto no ha hecho más que empezar. Ahora viene la segunda parte. La rueda de los cursos que giran.
El azar condiciona el que tu hijo vaya a un colegio u otro. Es increíble. ¿Cómo podemos llegar a "sortear" la educación? Yo quiero tener la última palabra en la elección del colegio de mi hijo. No es un sofá, que si me aburro lo cambio, o una estantería que puedo colgar en otra pared. Es MI HIJO. Y yo quiero una formación X para él. No digo educación, porque aunque la escuela se ha convertido en madre, abuela, psicóloga, médico, enfermera, ..., a los hijos ya los tenemos que enviar educados.
En el colegio aprenden a socializar, a respetar, a no ser el centro de atención, a compartir, a abrocharse el mandilón. Es una etapa única. Inolvidable.
Recuerdo con infinito cariño mi colegio y a mis profesores.
Menos mal que a mí ya no me toca ese rooooollo de elegir colegio, matarte a ver si los puntos te dan o no, que no entra donde quieres, que hay que trapichear (cada vez hay que hacerlo mejor para que no te pillen).
ResponderEliminarDe verdad que es una etapa bonita la del "cole", o al menos para mí lo fue..... Supongo que para alguno sería un castigo o una tortura insoportable.
También había bulling y todas esas cosas que ahora están muy mal vistas y que son realmente deplorables, pero al de las gafotas o al menos agraciado le tocaba aguantarse pues nadie le hacía caso ..."algo habrás hecho tú".... le decía su padre en casa.
Y si un profesor te decía algo, te callabas y punto. Por algo era el profesor y nuestros padres se ocupaban de que así fuera y de que nosotros lo supiéramos.
Maleducamos a nuestros hijos y los protegemos como si fueran inútiles pero es que "pobriños", acaban siendo inútiles gracias a nosotros.
En fin, que me estoy enrollando y desbarrando demasiado.
Ánimo y a seguir escribiendo!!