martes, 24 de junio de 2014

A mis alumnos de 4º ESO A


 
Menuda sorpresa que me disteis… Me encantó. Aguanté como pude para no llorar. Pero me quedé feliz.
No puedo decir que seáis el grupo más estudioso que tuve en mi vida profesional (jejejejje), pero sí de los que dejáis huella. Hubo días que dieron ganas de… (omito el comentario ;), pero, en general, sois vosotros los que me habéis dado mucho a mí.

Soy una enamorada de mi trabajo: ya sabéis de mi manera de dar clase tan “intensa” y de querer contagiar a mis alumnos con el mundo del conocimiento.
Los adolescentes estáis en una edad con las emociones a flor de piel y sois muy volubles, pero sois geniales, divertidos, ocurrentes,… Yo no me canso de repetírselo a todo el que me pregunta: los alumnos son agotadores, pero disfruto muchísimo dando clase.

A ver cómo me recordáis  el día de mañana (una profe de latín loca que nos decía DE --- REPENTE, y cosas por el estilo)

En unos días os enviaré, corregidos, los pwp de las fotografías: aún los estoy terminando de corregir.

En fin, vuelvo a daros las gracias.
Aquí me tenéis para lo que necesitéis

Con todo mi cariño:
Yolanda

lunes, 23 de junio de 2014

La Roja

  Hoy comparto una reflexión de Gaspar:

«Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad...» (D. Quijote, II, 64)

Hoy más que nunca -más que en la finales de 2008, 2010 y 2012-, es el día de estar con ellos, apoyando delante de la tele, sin que el resultado importe para nada, en lo que es el adiós de varios. 
Gracias a ellos, mi hijo lleva una estrella en su camiseta de crío; gracias a ellos, con tan sólo ocho años él ya había vivido éxitos que mi generación de cuarentones -casi cincuentones- no habíamos ni soñado hasta su llegada; gracias a ellos, muchos hemos visto una mínima luz en medio de las tinieblas de una crisis interminable... Y así podría seguir dando argumentos hasta cansarme. Ni ciento ochenta minutos, ni muchísimos más, pueden hacer olvidar los millones de lágrimas de emoción y orgullo que muchos españoles hemos vertido desde que ellos -sí, sí, ellos... los mismos a los que ahora negamos conocer...- nos clasificaron para la Euro de Austria-Suiza.
Toda una vida de aficionado no llega para agradecer lo que nos han dado.

¡Grandes, muy grandes siempre estos jugadores y su seleccionador, sin excepciones, reservas, ni matices! ¡En la salud y en la enfermedad...!

Gaspar Salgado Fernández