jueves, 31 de marzo de 2011

Fin de plazo

Terminó. Por fin. En realidad no terminó nada. Estoy pensando que esto no ha hecho más que empezar. Ahora viene la segunda parte. La rueda de los cursos que giran.

El azar condiciona el que tu hijo vaya a un colegio u otro. Es increíble. ¿Cómo podemos llegar a "sortear" la educación? Yo quiero tener la última palabra en la elección del colegio de mi hijo. No es un sofá, que si me aburro lo cambio, o una estantería que puedo colgar en otra pared. Es MI HIJO. Y yo quiero una formación X para él. No digo educación, porque aunque la escuela se ha convertido en madre, abuela, psicóloga, médico, enfermera, ..., a los hijos ya los tenemos que enviar educados.

En el colegio aprenden a socializar, a respetar, a no ser el centro de atención, a compartir, a abrocharse el mandilón. Es una etapa única. Inolvidable. 

Recuerdo con infinito cariño mi colegio y a mis profesores.

miércoles, 23 de marzo de 2011

María

Hoy es su cumpleaños y la llamé. Menuda alegría oír su voz. Su calidez. Su optimismo. Preguntó por todos y por todo. Es única. El ejemplo de Señora con mayúscula, de educación.
Es una mujer especial. Yo le estaré infinitamente agradecida, por lo mucho que me ayudó siempre. Es de aquellas a las que le pides un favor y te da su camisa y aún encima te invita a comer...
Es de las personas que te dejan huella en la vida.
Salutem plurimam!

sábado, 19 de marzo de 2011

Vallin-Clan

Es totalmente cierto. Lo tuve que corregir en un examen de 4º de ESO sobre Luces de Bohemia. Como dice mi cuñada, "no doy crédito". Es tremendo. ¿Abandono? ¿Falta de interés? Yo qué sé. 
Disfruté tanto leyendo con ellos LDB que, de todas formas, valió la pena. Creo que captaron el sentido del esperpento. O por lo menos, lo entendieron a su manera.  
(El curso pasado, cuando explicamos las dos opciones que se plantean para decidir si Max Estrella está muerto -la portera dice que probar con un espejo en la boca y el cochero, con una cerilla-, me encontré en el examen con: Si le prendes fuego a alguien y no está muerto, se queja y ya sabes que está vivo... Ya me imaginaba la escena, rociando a alguien con gasolina).
Tengo que reconocer, que aunque dan mucho trabajo y son realmente agotadores, a los alumnos se les quiere un montón y se les acaba cogiendo cariño. No sé qué pensarán de mí y de mi cruzada en contra del desorden: carpetas, mochilas, pupitres, papeles, ... Hay uno, muy simpático, que tiene una libreta de cosas. Y es eso, exactamente: cosas. Hojas arrugadas y sucias, metidas de forma desordenada en una libreta que mezcla varias asignaturas a la vez...
Siempre les digo lo mismo: pobres madres y no quiero ni pensar en cómo estarán sus armarios.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Las "chonis" y los "canis"

Ayer mis alumnos me explicaron qué era una "choni" y qué era un "cani". No me gusta nada que masquen chicle en clase, ni mucho menos que vengan vestidos en chándal. Les dije que era todo una sucesión de "ch": choni-chicle-chándal. Les fastidia que les llames "chonis" (parece que tienen algo de criterio, no son clónicos de Belén Esteban y demás gentuza que puebla las televisiones...).

Vamos a seguir revisando los detalles que caracterizan a las "chonis" y a los "canis". Mi nombre es totalmente choni: la Yoli (sugirieron como nombre de este blog, El blog de la Yoli). Apuntaron también la Jessi, la Jenny y la Vane. Lápiz de ojos muy marcado, cejas muy depiladas y cantidades ingentes de sombra de ojos. Un piercing entre la mejilla y la nariz y rubias de bote.

Ya os contaré más cosas.